Pocos hay, o al menos lo dicen abiertamente, pero al menos, estos pocos son valientes por decir lo mismo que pensamos muchos ciudadanos españoles. No a la negociación con ETA. Lo admirable de estas personas del mundo de la cultura es que no necesitan recurrir a la injuria, al enfrentamiento, al fanatismo, a la intolerancia y al acoso de las opciones políticas que no están de acuerdo con las actuaciones y opiniones políticas de los dirigentes y militantes del Partido Popular.
El director de cine vasco, Inaki Arteta, nos demuestra que quienes apoyan las manifestaciones convocadas por las asociaciones de víctimas del terrorismo (con la única excepción de la dirigida por la comunista Manjón) o por aquellas otras asociaciones como puede ser Foro de Ermua (donde estaré en la manifestación que han convocado para el 3 de febrero en las calles de Madrid) no necesitan utilizar las evidentes malas artes de estos titiriteros afines al gobierno de ZP, sino dar los testimonios de porque se protesta y contra quien, sin recurrir a los insultos, ni adulterar de cual es el fin de esta protesta, como ocurrió este 13 de enero donde se demostró que la manifestación no era contra ETA sino contra la oposición realizada por el PP por no favorecer la negociación política con la banda terrorista.