Estos de la izquierda madrileña siguen centrando su política en recordar tiempos lejanos de la historia de España pero solo una parte y la que ellos les interesan aunque sea desde su punto de vista. Siguen sin enterarse que la política y la historia nunca han hecho buenas migas y lo único que conllevará es volver a tener una sociedad enfrentada, como en aquellas fechas. Están consiguiendo que el dolor que sufrieron nuestro abuelos, sea del bando que sea, observando como se esta destrozando este país, se convierta en un comportamiento de odio, pero por ahora del bando de los vencidos. Este empeño de volver a sacar a la luz lo peor de nuestra historia contemporáneos arrancarán ese sentimiento de hartazgo de tanta injusticia y abuso de poder que sufrieron el sector de la derecha española durante los gobiernos del Frente Popular.
Últimamente estamos bien en los medios de comunicación como cada vez es más frecuente los actos que se convocan desde agrupaciones de la ultraderecha y con mayor afluencia de simpatizantes. Nuestro presidente de gobierno, con ese rencor tiene por la muerte de su abuelo, aunque parece que sólo hubiera tenido un único abuelo, y sus indignos compañeros de juerga de la izquierda más rancia de toda la democracia – han heredado lo peor de los comunistas apadrinados por Stalin de la segunda republica, tenemos el caso de Carrillo – están favoreciendo el resurgimiento de esa derecha que añora época de Franco, con tal de debilitar al electorado del Partido Popular.
Como último ejemplo de la tonterías que llevan a Asamblea de Madrid es una propuesta para recuperar el nombre de calles y de instituciones de la II República, como supongo los casos “Avenida de la CNT” – actual Gran Vía - , “Avenida de Rusia”, “Paseo de la Unión Proletaria” – es el Paseo de la Castellana, y algunos de sus héroes, como el anarquista catalán Buenaventura Durruti, que por cierto, fue asesinado por sus mismos compañeros durante la Batalla de Madrid. También pretende que la futura Ciudad de la Justicia se renombre “Abogados de Atocha”. Y yo propongo “Víctimas de las Checas y las Sacas” o “Fusilados de Paracuellos”, pero para el caso ya que homenajeamos a vecinos y vecinas madrileñas que fueron ilegalmente ajusticiadas y torturadas con la muerte. O mejor el nombre de “Víctimas del terrorismo” que al final es lo único que hemos heredado de los tiempos de la dictadura franquista.