Finalizaron las vacaciones, dentro de unos días volverán a abrirse las puertas de los colegios, y recuperaremos las rutinarias luchas diarias con los hijos por despertarles por la mañana y mandarles a la cama por la noche tan pronto, la lentitud en los desayunos y a la hora de vestirse por culpa de la tele, las peleas entre los niños y las historias veraniegas entre los padres en el patio del colegio, el gasto en los libros, en el vestuario, material escolar,.. los atascos a la salida de Rivas, y como no, la guerra entre los políticos madrileños, y más ahora que ya estamos en pre-campaña electoral, batallando para dar a conocer quien es el que gestiona una magnífica política en materia educativa.
Que si mayores presupuestos, que si mejoras en las instalaciones educativas, que si aumento de colegios bilingues, libros gratis, becas, subvenciones, aumento de horario lectivo, blah, blah, blah,... promesas, promesas y más promesas, pero al final, en lo mismo de todos los años, que no han hecho bien sus deberes durante el año y pretenden aprobar sus asignaturas en septiembre. Pues ni por esa, a repetir curso.
Menos al que tienen que presentarse a sus examenes cada cuatro años, si tuvieran que examinarse todos los junios, ya veríais que todos aprobaban con nota.