Que Rafael Simancas anuncie que reducirá a la mitad de la temporalidad laboral en la Comunidad de Madrid si sale eligido presidente para la próxima legislatura es para tomarselo como una broma. Cómo se puede creer este político que vaya a cumplir esa promesa, cuando dentro de su propio partido, el PSOE madrileño, el porcentaje de trabajadores temporales es del 70%. Además el PSM es una de las 600 empresas con más temporalidad de la región. Pero de que nos extrañamos si los contratos temporales los creó el gobierno de Felipe Gonzalez.
Para más indignación acusar que el gobierno de Esperanza Aguirre apuesta por reducir la tasa de empleo es simplemente mentir ya que resulta que la Comunidad de Madrid es “una de las menores de todas las comunidades autónomas, casi cinco puntos inferior a la nacional (33,3 por ciento)". Podemos recordar que en 1995 la temporalidad en el sector privado alcanzaba el 41 por ciento, mientras que "el PP consiguió rebajarla hasta el 33,8 por ciento en el 2004", además la tasa de temporalidad pública en Madrid es del 21,7 por ciento, frente al 25 por ciento de la media española. Esperemos que se haga realidad que con el nuevo pacto por el empleo estable firmado por los agentes sociales durante el pasado mayo, permita que este mismo año "150.000 empleos precarios se conviertan en estables en la Comunidad de Madrid", como dice Simancas.
También me gustaría conocer a fondo como va a conseguir impulsar la Investigación, el Desarrollo y la Innovación (I+D+I) hasta dedicar el 3 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) regional en el año 2010. Por cierto, es indigno que diga de que "a los ciudadanos no les preocupa el Gulag soviético", en referencia a las declaraciones que Aguirre hizo el pasado lunes al preguntarse si el PSOE había pedido perdón por los crímenes de Stalin. Pues recuperar parte de la historia de España, como fue la Guerra Civil y la II República, tampoco es del interés de la gran mayoría de la sociedad madrileña.
aiolavis — 14-06-2006 08:19:33